jueves, 7 de abril de 2016

Comentarios a los manuscritos económicos- filosóficos de Marx

-Los manuscritos económicos-filosóficos de Karl Marx son material que prepara el análisis para la crítica a la economía política, conocido como El Capital, en que se desarrollan los principios de la acción humana orientada a las relaciones sociales que imprime el capital.

Uno de los primeros postulados de antesala a la teoría de la plusvalía Marx los desarrolla con la idea que es la venta del ser del trabajador la que constituye la materia prima de la relación social productiva; son sólo es una transacción de fuerza física la que se entrega, sino que de fuerza psíquica, de emociones, biografías personales y otros componentes relativos al ser de cada trabajador. "El economista nos dice que todo se compra con trabajo y que el capital no es otra cosa que trabajo acumulado, pero al mismo tiempo nos dice que el obrero, muy lejos de poder comprarlo todo, tiene que venderse a sí mismo y a su humanidad".

-Otro punto importante es el que explica la acumulación del capital como un paso previo a la concentración, por sobre la idea de competencia, la cual sólo sería un medio de expansión.

"El surgimiento de muchos capitalistas sólo es posible mediante una acumulación multilateral, pues el capital, en general, sólo mediante la acumulación surge, y la acumulación multilateral se transforma necesariamente en acumulación unilateral. La acumulación, que bajo el dominio de la propiedad privada es concentración del capital en pocas manos, es una consecuencia necesaria cuando se deja a los capitales seguir su curso natural, y mediante la competencia no hace sino abrirse libre camino esta determinación natural del capital".

-Además, Marx reafirma la relevancia de la fisiocracia dentro del proceso de acumulación del capital: "Toda mejoría en el estado de la sociedad tiende, de una manera directa e indirecta, a elevar la renta de la tierra, a incrementar la riqueza real del propietario o; lo que lo mismo, su capacidad para comprar el trabajo de otra persona o el producto de su esfuerzo".

-El siguiente paso es la famosa enajenación que produce el proceso del trabajo no sujeto al capital o trabajo no libre. “¿En qué consiste, entonces, la enajenación del trabajo? Primeramente en que el trabajo es externo al trabajador, es decir, no pertenece a su ser, en que en su trabajo, el trabajador no se afirma, sino que se niega; no se siente feliz, sino desgraciado; no desarrolla una libre energía física y espiritual, sino que mortifica su cuerpo y arruina su espíritu. Por eso el trabajador sólo se siente en sí fuera del trabajo, en el en trabajo fuera de sí. Está en lo suyo cuando no trabaja y cuando trabaja no está en los suyo".

-Marx dice que el trabajo enajenado genera una incompatibilidad entre la vida genérica y la individual del hombre pues hace ajena su actividad vital, mientras que la vida genérica se convierte en un medio para la existencia individual del hombre en una vida productiva, siendo una herramienta para la satisfacción de las necesidades del individuo separado. La capa productiva se superpone a la capa cotidiana de las personas.

"La vida productiva es, sin embargo, la vida genérica. Es la vida que crea vida. En la forma de la actividad vital reside el carácter dado de una especie, su carácter genérico, y la actividad libre, consciente, es el carácter genérico del hombre. La vida aparece sólo como medio de vida".

"La actividad vital consciente distingue inmediatamente al hombre de la actividad vital animal. Justamente, y sólo por ello, es él un ser genérico. O, dicho de otra forma, sólo es ser consciente, es decir, sólo es su propia vida objeto para él, porque es un ser genérico. Solo por ello es su actividad libre".

-Según Marx, el hombre toma conciencia con la actividad práctica de la producción y el desarrollo del género se produce con la materia inorgánica del hombre, la reproducción de la naturaleza. Es la capacidad de producir más allá de la necesidad física donde reside la actividad libre del hombre.

"Del mismo modo, al degradar la actividad propia, la actividad libre, a la condición del medio, hace el trabajo enajenado de la vida genérica del hombre en medio para su existencia física. Mediante la enajenación, la conciencia del hombre que el hombre tiene de su género se transforma, pues, de tal manera que la vida genérica se convierte para él en simple medio".

"El trabajo enajenado, por tanto: hace del ser genérico del hombre, tanto de la naturaleza como de sus facultades espirituales genéricas, un ajeno para él, un medio de existencia individual. Hace extraño al hombre su propio cuerpo, la naturaleza fuera de él, su esencia espiritual, su esencia humana".

-Marx dice que en la enajenación del hombre con el hombre es el enfrentamiento que nace de esta alienación individual. "En general, la afirmación de que el hombre está enajenado de su ser genérico quiere decir que un hombre está enajenado del otro, como cada uno de ellos está enajenado de la esencia humana".

"En la relación del trabajo enajenado, cada hombre considera, pues, a los demás según la medida y la relación en la que él se encuentra consigo mismo en cuanto trabajador".

El concepto del trabajo enajenado: "(...) aunque la propiedad privada aparece como fundamento, como causa del trabajo enajenado, es más bien una consecuencia del mismo, del mismo modo que los dioses no son originariamente la causa, sino el efecto de la confusión del entendimiento humano".

"El salario es una consecuencia inmediata de del trabajo enajenado y el trabajo enajenado es la causa inmediata de la propiedad privada". (...) toda la servidumbre humana está encerrada en la relación del trabajador con la producción, y todas las relaciones serviles son sólo modificaciones y consecuencias de esta relación".

"Hemos considerado un aspecto, el trabajo enajenado en relación al trabajador mismo, es decir, la relación del trabajo enajenado consigo mismo.

-Marx advierte de una relación entre la propiedad privada y la propiedad humana y social.
"Por de pronto hay que observar que todo lo que en el trabajador aparece como actividad de la enajenación, aparece en el no trabajador como el estado de la enajenación, del extrañamiento. En segundo término, que el comportamiento práctico, real, del trabajador en la producción y respecto del producto, (en cuanto estado de ánimo) aparece en no trabajador a él enfrentado como comportamiento teórico. Tercero. El no trabajador hace contra el trabajador todo lo que este hace contra sí mismo, pero no hace contra sí lo que hace contra el trabajador". (Parábola de Jesús).

Segundo Manuscrito: 

"El trabajador sólo existe como trabajador en la medida en que existe para sí como capital, y sólo existe como capital en cuanto existe para él un capital. La existencia del capital es su esencia, su vida; el capital determina el contenido de su vida en forma indiferente. En consecuencia la Economía Política no conoce al trabajador parado, al hombre de trabajo, en la medida en que se encuentra fuera de esta relación laboral. El pícaro, el sinvergüenza, el pordiosero, el parado, el hombre de trabajo hambriento, miserable y delincuente son figuras que no existen para ella, sino para otros”.

“Pero incluso cuando yo actuó científicamente, etc. en una actividad que yo mismo no puedo llevar a cabo en comunidad inmediata con otros, también soy social, porque actuó en cuanto hombre. No sólo el material de mi actividad (como el idioma, merced al que opera el pensador) me es dado como producto social, sino que mi propia existencia es producto social porque lo que yo hago para la sociedad y con conciencia de ser un ente social. Mi conciencia general es sólo la forma teórica de aquellos cuya forma viva es la comunidad real y como tal se la enfrenta”.

“Un objeto es distinto para el ojo que para el oído y el objeto del ojo es distinto que el del oído. La peculiaridad de cada fuerza esencial es precisamente su ser peculiar, luego también el modo peculiar de su objetivación de su ser objetivo real, de su ser vivo. Por esto el hombre se afirma en el mundo objetivo no sólo en pensamiento, sino con todos los sentidos. De otro modo, y subjetivamente considerado, así como la música despierta el sentido musical del hombre, así como la más bella música no tiene sentido alguno para el oído no musical, no es objeto, porque mi objeto sólo puede ser la afirmación de una de mus fuerzas esenciales, es decir, sólo es para mí en la medida en que mi fuerza es para él como capacidad subjetiva, porque el sentido del objeto para mí (solamente tiene un sentido a él correspondiente) llega justamente hasta donde llega mi sentido, así también son los sentidos del hombre social distintos de la del no social. Sólo a través de la riqueza objetivamente desarrollada del ser humano es, en parte cultivada, en parte creada, la riqueza de la sensibilidad humana subjetiva, un oído musical, un ojo para la belleza de la forma”.

-Según Marx, la naturaleza humanizada constituye el objeto, la objetividad. Si esto existe se constituyen los sentidos del hombre. En su juicio, la riqueza de las necesidades humanas tiene esta dinámica en el régimen de propiedad privada: "Cada individuo especula sobre el modelo de crear en el otro una nueva necesidad para obligarlo a un nuevo sacrificio, para sumirlo en una nueva dependencia, para desviarlo hacia una nueva forma del placer y con ello de la ruina económica. Cada cual trata de crear una fuerza esencial extraña sobre el otro, para encontrar así satisfacción a su propia necesidad egoísta".
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